Páginas

miércoles, 3 de mayo de 2017

LA MODISTA

2015.- AUSTRALIA.- DIR.:Jocelyn Moorhouse.- INT.: Kate Winslet, Judy Davis, Liam Hemswoth, Hugo Weaving, Sara Snook, Sacha Horler, Caroline Goodall, James Mackay, Kerry Fox, Alison Whyte, Barry Otto, Julia Blake, Rebecca Gibney, Shane Jacobson, Genevieve Lemon, Shane Black, Shane Bourne, Hayley Magnus.

Mi puntuación   ★★★★★★☆☆☆☆
Australia, años 50. Tilly Dunnage (Kate Winslet), una glamurosa modista, regresa a su casa en el turbio pueblo de Dungatar tras muchos años trabajando en exclusivas casas de moda de París, con el objetivo de cerrar heridas del pasado y vengarse de quienes la forzaron a marcharse años atrás.. Allí, no sólo se reconciliará con Molly (Judy Davis), su enferma y excéntrica madre, y se enamorará inesperadamente de Teddy (Liam Hemsworth), sino que armada únicamente con su máquina de coser y su excepcional estilo, conseguirá transformar a las mujeres del pueblo y logrará de esta peculiar forma su dulce y ansiada venganza. (FILMAFFINITY)


Mi comentario: Siempre me han gustado las historias en las que el protagonista vuelve a su lugar de origen; bien como es habitual “a reencontrarse con su pasado”, o como el caso que nos ocupa: por venganza. Aunque, a decir verdad, en este caso es muy peculiar, pues ni se acordaba de como sucedieron los acontecimientos.

Todo iría bien si no nos encontráramos una película que no sabe distinguir que es la comedia, que es la parodia y que es el esperpento; pasamos de lo uno a la otro sin ningún recato, dejándonos algunas imágenes dignas del mayor de los olvidos (el Inspector de policía vestido de torero, por ejemplo).

Dicho esto; también tengo que decir que es agradable de ver, con situaciones embarazosas y divertidas, principalmente por parte de la madre que se convierte en parte destacada de la cinta.

Apuntar dos giros inesperados a modo de “zarpazos” en el último tramo de la cinta, que te dejan noqueado; si a esto le añadimos una buena interpretación de Kate Winslet, y un final adecuado; tendremos como resultado, algo que no pasará a la historia del cine pero que nos vale para pasar un buen rato.